Empezar un negocio con la familia ¿Es viable o trae problemas?

Tener un negocio en familia puede ser un problema si las cosas salen mal o si existen desacuerdos que no pueden remediarse. Con la familia es un poco más complejo, porque con un socio ajeno a nuestros vínculos afectivos desligarse es más sencillo, se resume a cerrar esos acuerdos que no tuvieron éxito con ética, humildad y probablemente quedar en buenos términos para no retomar un proyecto en común. Al menos así deberían terminar las sociedades.

Se vuelve más complejo con la familia porque seguramente debemos estar en constante comunicación y si tú socio-familiar ha tenido un comportamiento que sientes que fue deshonesto o te ha hecho daño con intención separar esa situación de la relación personal es muy difícil en la mayoría de los casos. Cabe destacar que es importante que en cualquier caso, si tú socio es familia o no, al menos en tu forma de actuar siempre debe estar presente tu honestidad y tú ética profesional.

El hecho de ser "familia" no convierte a una persona en la apropiada para compartir un proyecto. Es posible encontrar éxito en una persona ajena a tu familia, pero que comparten pensamientos, valores y principios.  Sin embargo hemos visto empresas familiares convertidas en consorcios inmensos y crecer con tu familia es un doble beneficio en todos los sentidos.


4 Claves poderosas para que tu negocio en familia EMPIECE con buen pie.

1.- Es importante hablar de lo que ocurriría si el proyecto fracasara, y aunque no quiero que pienses en fracasos cuando apenas es tu comienzo, todos los proyectos tienen un riesgo, y es importante que este tipo de cosas se conversen, dado el caso siempre será más fácil resolver.

2.- Aunque tu socio sea un familiar es necesario que se realice todo acorde a la legalidad, que los procesos sean transparentes tanto en dinero como en la documentación y que cada vez que exista un desacuerdo sea tratado con la capacidad máxima de comprensión.

3.- Debes considerar e internalizar si las aptitudes, la responsabilidad y los principios de este familiar son los mismos con los que tu personalidad comulga. Es tan simple como evaluar si tu familiar sería un buen socio aún cuando no sea parte de tu familia. Realiza este ejercicio mental.

4.- Debes considerar si tu familiar es una persona que admiras y respetas por sus conocimientos o habilidades. Cuando sabes que pueden entenderse y sobre todo cuando conoces las fortalezas y debilidades del prospecto familiar para el proyecto, pero sobre todo cuando sus habilidades pueden aportar valor a la empresa, y las debilidades estén cubiertas por otro de los socios o una estrategia.

Conocemos bien a nuestra familia cercana, su responsabilidad, su forma de actuar, sus principios y más. En este punto siempre será favorable, porque saber todos esos detalles de la personalidad, cuando un socio es ajeno al entorno familiar es muy difícil.  

Espero de todo corazón que este artículo pueda servirte para empezar ese negocio que tienes en mente, y te deseo éxito en todos tus proyectos.

Noris Patricia.

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