Cuando decidí escribir sobre los comienzos, lo hice porque hay muchas personas que sienten dificultad para empezar cualquier cosa. Para mí, el comienzo siempre ha sido la parte más fácil de la tarea, y quizás es porque está llena de emoción. Sin embargo para muchos no es así, y quiero transmitirte un poco mi forma de verlo.
Empezar un proyecto debería estar cargado de ilusión, ¿Por qué empezaríamos algo que no queremos hacer? Y aunque nos ilusiona más el resultado, el comienzo es el primer escalón para alcanzar ese objetivo.
Cuando menciono el objetivo, me refiero a cualquiera que quieras alcanzar. Perder peso, abrir un negocio, mudarte de casa, cambiar hábitos, administrar mejor tus ingresos, etc. ¡Hay tantas cosas que queremos hacer y no empezamos!
Para todos los comienzos hay dos reglas básicas.
1-. Planificación.
2-. Acción.
De estas dos palabras proviene el término "Plan de Acción". No quisiera que veas este término complejo, todo lo contrario, me
gustaría que entiendas que el Plan de Acción es solamente un listado de tareas
que debes hacer.
Para mí el éxito del Plan de Acción, en cualquier situación
es hacerlo ¡efectivo para ti! De nada vale que demores días preparando un Plan
de Acción con estrategia perfecta si cuando no logres cumplir un paso de los
que has establecido, lo sientas complicado y no continúes.
Un Plan de Acción elaborado para alcanzar un objetivo en una
empresa, con un equipo de trabajo debe ser metódico y muy específico. Pero
cuando tenemos un objetivo personal el Plan de Acción se convierte en las
tareas que debes llevar a cabo, así sin más.
Realiza un plan acción efectivo para ti.
Lo que es simple para unos, no lo es para otros. Por eso
debes conocerte, y reflexionar sobre ¿cómo sería cómodo para ti realizar
las tareas que te has puesto?. Si tienes facilidad para establecer tus objetivos
semanales, mensuales y anuales haciendo una planificación para eso ¡Adelante!
Pero si por el contrario éstas planificaciones te frustran, hazlo simple para
ti. Toma una hoja, o una nota de tu
celular, escribe las actividades que debes realizar para este inicio de
proyecto y empieza a realizarlas ¡Desde hoy!
Establece el tiempo de acción.
Debes establecer es el tiempo que puedes dedicar a ello.
SIEMPRE HAY TIEMPO. He visto a mujeres y hombres que son pilar de hogar con
muchas ocupaciones y aun así emprenden nuevos proyectos o actividades, y estoy
segura que no eres la excepción. Encuentra un momento del día para tus tareas,
al principio, en medio o al final de tu rutina para realizarlas aunque sea de
una en una.
Organiza a tu modo.
Para mí la extrema organización está sobreestimada, si eres
una persona muy organizada es genial, pero sino lo eres ¡No importa! no
trabajes en ser algo que te cuesta alcanzar y que puede traerte frustración.
Trabaja a tu ritmo y del modo más cómodo para ti. Yo no soy tan organizada,
pero soy muy activa. Si escribo mis tareas en una hoja simple, no doy tantas
vueltas a la entera planificación. Empiezo con lo que escribí, y poner orden se
va haciendo más fácil.
Con rutina o sin rutina planea y actúa.
Hay dos tipos de personas cuando se trata de rutinas. Las
que aman tener una rutina diaria y horario para todo, y las que odian los
horarios y actúan en función de su día. Yo pertenezco a este segundo grupo.
Puedo decirte con total certeza que en cualquier grupo en el
que te encuentres puedes alcanzar el éxito y el logro de tus objetivos. Solo
tienes que hacer un Plan de Acción acorde a tu ritmo, y empezar a cumplirlo.
Muy bien estructurado o de forma muy simple, lo importante es ¡planear y
actuar!
Espero que éstos consejos puedan ayudarte. ¡Comenta!
Noris Patricia






2 Comentarios
✨🤩✅
ResponderBorrarBienvenida ✨
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